Mañana, otra vida,
el cuervo suspira,
el viento se para a borrar mis pisadas.
Un perro que ladra,
el alba vigila,
es rosa, es azul, es verdad o es mentira.

Redoblan tambores,
se cierran apuestas,
se aclaran rumores,
los dados ya ruedan.
Mañana no espera
y no hay otra salida,
mi fiel compañera,
mi amada enemiga.

Mañana tan fría como el reloj,
la nombro y palpita mi corazón.

Mañana llenando el desván de mi vida,
tejiendo su velo de melancolía,
robando pedazos de mi memoria,
mostrándome siempre la misma zanahoria.
Mañana soñada
¡qué pronto se olvida!
Desechos de amor,
el dedo en la herida.
No sé si es mi destino, de mi brújula el norte,
o mala orientación que me abandona a mi suerte.

El futuro miente, el pasado me engaña,
así que no voy a creer en ayer, ni a confiar en mañana.