Con su cepillo de dientes me peinaré las cejas,
me lavaré los pies con su champú de miel.
Con su esmalte de uñas me pintaré las orejas
y con sus horquillas rascaré la pared.

Contaré hasta mil sin respirar,
no me verá sufrir, no me verá llorar.

Con un poquito de alcohol borraré la huella
que un paso con mal pie grabó en mi corazón.
No pediré perdón, no haré penitencia,
no me voy a lavar la lengua con jabón.

Voy a volver a salir, me intentaré divertir, veré a mis viejos amigos.
No quiero disimular, sólo dejarme engañar y acariciar el olvido.